El economista esperanzado. Leopoldo Abadía

12

CAJÓN DE SASTRE DE ESTA CRISIS

Sin tener muy claro todavía cuál es la utilidad real de las Diputaciones, se habla de que su posible desaparición implicaría una severa reducción del gasto, cosa que es buena. (…) Según un reciente informe del Círculo de Empresarios, las treinta y ocho diputaciones provinciales, tres forales, siete cabildos y cuatro consejos insulares suponen un gasto anual cercano a los 22000 millones de euros. De ellos, algo más de 15000 millones corresponden a las tres forales, mientras que los 6800 millones restantes los suponen las demás instituciones intermedias, cuya función principal es prestar servicios a los municipios más pequeños.

Emplean a cerca de ochenta mil personas -casi la mitad de su presupuesto se va en personal y gastos de funcionamiento- y tienen deudas que, al cierre del 2010, alcanzaban los 6358 millones de euros.

Estas cifras tan enormes son especialmente relevantes porque equivalen a la mitad del recorte anunciado para este ejercicio por el gobierno y porque estos organismo han perdido su sentido dentro de un Estado tan descentralizado, convirtiéndose en cosas redundantes, institucionalmente hablando.

Con tamos en España con 8116 Ayuntamientos, de los que cerca del 60 por 100 corresponden a municipios con menos de mil habitantes.

Más de la mitad no puede atender ni prestar servicios básicos. Habría que plantearse, por tanto, una reorganización de municipios (…)

Se habla de un ahorro de 250 millones de euros por evitar duplicidades (…)

Es un tema ya no solo de recorte y ahorro, sino de marketing puro. El Senado es una cámara de representación que asume capacidad legislativa, de representación del pueblo, de control del Gobierno y de supervisión del presupuesto; o sea, lo mismo que el Congreso.

En el Senado hay 207 senadores electos y 56 más asignados por la autonomías. A pesar de que solo tiene un presupuesto de 55 millones de euros -que si nos lo ahorráramos se sumaría, por ejemplo a los 113 millones de subvenciones de partidos políticos y los 17,3 de los sindicatos y, con el total, ya habríamos reducido gastos por 185 millones de euros-, su utilidad está en tela de juicio porque duplica el trabajo del Congreso.

Un diputado del Congreso cobra, por serlo, 2813 euros brutos al mes, más los complementos por ser portavoces de grupo -1700- o presidir una comisión -1500 euros-. O sea, que cuando se habla de la creación de una comisión especial para analizar el comportamiento de las ranas autóctonas de Doñana, …, significa que el diputado ha conseguido vender un pedido y tener un ingreso extra.

Todos los diputados tienen, además, derecho a 1823 euros ala mes para asumir gastos de alojamiento, si no eres electo por Madrid, y 3000 euros anuales en taxis, ordenador y móvil.

A esto, además, hay que añadir que la vida parlamentaria de un diputado es en muchos casos media, de modo que a esas cifras les tengamos que añadir su sueldo mensual por su profesión:…

Y, por supuesto, una vez jubilados, recibirán su pensión y se dedicarán a asumir cargos de asesoramiento en ranas autóctonas de grandes compañías que cotizan en Bolsa.

A mí me parece que los parlamentarios pueden y deben cobrar todas estas cosas porque su trabajo no es normal. Lo que pasa es que habría que establecer un código de conducta básico que:

– Obligue a los diputados a ir a todas y cada una de las sesiones del Congreso.

– Vele por la buena imagen y seriedad de la Cámara.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s